Los mercados bursátiles europeos finalizaron la jornada del lunes con resultados dispares, en medio de la expectativa generada por posibles cambios en la política arancelaria de Estados Unidos. Las palabras del presidente estadounidense, Donald Trump, quien sugirió una cierta “flexibilidad” en su plan de tarifas, influyeron tanto en Europa como en los mercados globales.
A las 16:00 hora de Londres, el índice paneuropeo Stoxx 600 se mantenía prácticamente sin variaciones. El DAX de Alemania retrocedía un leve 0,06 %, el CAC 40 de Francia bajaba un 0,23 %, mientras que el FTSE 100 del Reino Unido mostraba una tendencia estable, sin cambios significativos.
Uno de los sectores que mostró señales positivas fue el de viajes y ocio, que avanzó un 0,59 %, impulsado en parte por la reanudación de actividades en el aeropuerto de Heathrow, en Londres. El sábado volvió a operar con normalidad tras una interrupción provocada por un incendio en una subestación eléctrica cercana que afectó los servicios el viernes anterior. En este contexto, las acciones de IAG, la empresa matriz de British Airways, subieron un 0,9 %.
En el sector de defensa, la compañía sueca Saab se destacó con un incremento del 4,5 % en el valor de sus acciones, luego de que el banco UBS mejorara su calificación de “neutral” a “comprar”. Según la entidad financiera, Saab se encuentra en una posición sólida para beneficiarse de un posible aumento en el gasto en defensa por parte de los gobiernos europeos.
Por su parte, los mercados en la región Asia-Pacífico operaban mayormente en alza durante la jornada del lunes. No obstante, los inversores de ese continente permanecen atentos al plazo del 2 de abril, cuando Donald Trump podría anunciar formalmente medidas arancelarias, lo que mantiene en vilo a varios sectores industriales.
En Estados Unidos, las acciones comenzaron la semana con una tendencia positiva en la apertura del lunes, lo que sugiere que los principales índices bursátiles podrían extender las ganancias recientes. El pasado viernes, los tres principales índices estadounidenses cerraron al alza, impulsados por declaraciones de Trump que dejaron entrever una posible moderación en la aplicación de su plan de tarifas recíprocas.
Aunque el mandatario no ofreció detalles concretos sobre eventuales exenciones, su tono más flexible fue suficiente para mejorar el ánimo de los inversores. A principios de marzo, Trump había hecho comentarios similares respecto al sector automotriz, lo que también generó expectativas de alivio entre los fabricantes.
Además, el domingo, el periódico Wall Street Journal informó que las tarifas que se anunciarán probablemente serán más limitadas de lo esperado y podrían excluir ciertas industrias específicas. Esta información fue atribuida a un funcionario del gobierno estadounidense, lo que alimentó aún más las especulaciones sobre un enfoque más selectivo en la política arancelaria de la Casa Blanca.
En contraste con este clima de expectativas, una empresa que sufrió un fuerte revés en los mercados fue Bayer. Las acciones del gigante químico alemán se desplomaron un 7,1 % tras conocerse un fallo judicial en Estados Unidos en contra del herbicida Roundup, fabricado por Monsanto, subsidiaria de Bayer. Un jurado determinó que el producto fue un factor determinante en el desarrollo de cáncer en un usuario, lo que podría abrir la puerta a más litigios y generar fuertes impactos económicos para la compañía.
Este nuevo revés legal para Bayer llega en un momento delicado, ya que la empresa sigue enfrentando miles de demandas similares relacionadas con el glifosato, componente principal del Roundup. El impacto negativo de la noticia fue inmediato en el mercado bursátil, borrando parte del valor de la firma en un solo día.
En resumen, la semana comenzó con señales mixtas en los mercados europeos, marcadas por la incertidumbre en torno a las políticas comerciales de Estados Unidos y por factores puntuales que afectaron a sectores específicos. Mientras algunos inversores encuentran motivos para el optimismo, como en el caso del sector de defensa, otros observan con cautela la evolución de conflictos legales y tensiones comerciales que podrían marcar el rumbo de las próximas jornadas.